Creo que a estas alturas del año debo ser una de las pocas santiaguinas que puede jactarse de no haberse resfriado aún... Y es que es realmente una hazaña si consideramos los tremendos cambios de temperatura, el smog y el estrés propio de vivir en una ciudad tan llena de gente. Pero nada es casualidad señores, yo tengo mis secretos... Y hoy los quiero compartir con ustedes.
A lo largo de los años, he ido elaborando una especie de kit de supervivencia que ido perfeccionando poco a poco. Esta carrera por una salud respiratoria perfecta inició cuando estudiaba canto, ya que un resfrÃo podÃa significar derechamente poner en riesgo un ramo. Este kit actualmente está conformado por lo que pueden ver en la foto principal: jengibre, el ungüento para resfrÃos de Wild Beauty y polen puro. A continuación les cuento para qué sirve cada cosa y cómo las uso.
La preparación es sencilla, pero un poco lenta: Se cortan unas cuantas rodajas (aproximadamente un dedo pulgar para un litro de agua) y se ponen a hervir en una ollita durante unos 20 minutos. Recién entonces podemos cortar el fuego y servir la infusión. Esta se puede beber caliente o frÃa, da lo mismo. Bueno, nunca tan frÃa en realidad, porque igual hace mal, pero digamos a temperatura ambiente. Recomiendo no tomarla tan caliente porque igual queda picantita, y la temperatura acentúa esa sensación. Pueden endulzarla con miel para potenciar el efecto antibacterial.
A diferencia de lo que se cree popularmente, el limón no siempre es buena idea, pues irrita un poco, y puede hacer un poco más lento el proceso de recuperación, al menos para la voz, asà que no recomiendo ponerle limón a la cosa. Al menos no cuando el resfrÃo está en su peor momento, o cuando queremos prevenir la crisis.
El segundo dato es este ungüento para resfrÃos de la ya archi conocida marca Wild Beauty. Este ungüento es la tÃpica cremita para frotar en el pecho para aliviar la sensación de obstrucción y liberar un poco las vÃas respiratorias. La gran diferencia que tiene con las pomadas comerciales (tipo Mentolatum) es que sus ingredientes son completamente naturales, por lo que si son de piel sensible como yo, les digo desde ya que pueden usarla con completa seguridad. No sé ustedes, pero a mà el Mentolatum me hace salir granitos en el pecho, por eso jamás lo uso. En cambio con este ungüento no me ha pasado nada malo.
En esos momentos en que siento el pecho ligeramente obstruÃdo, onda "como que me quiero resfriar" voy y masajeo la zona con un poco de este ungüento y santo remedio. Si bien la sensación de frescura no es tan fuerte como la que se siente con pomadas convencionales, me parece que el efecto real (la mejora al dÃa siguiente) es más potente. Definitivamente, este producto me ha encantado.
Mi último dato es el polen. Empecé a tomarlo por recomendación de la Pajarita de Dios, quien me contó que éste tenÃa un montón de propiedades beneficiosas para el cuerpo. El polen mejora las defensas, aporta energÃa, sube el ánimo y es antibacteriano, entre un montón de otras cosas. Me ha ayudado incluso con el bajón anÃmico propio de los dÃas grises, y más encima, igual es rico.
¿Cómo lo consumo? Le pongo una cucharada al yogur con cereales del desayuno, y si por casualidad decido comer otra cosa, me mando la cucharada al seco nomás, si es bien dulcecito. Lo compré en una feria de emprendedores en el Apumanque y me costó 2 mil pesos. Es fácil de encontrar igual, lo venden en la mayorÃa de las tiendas naturistas. Lo recomiendo para todas las personas que no sean veganas ni alérgicas al polen.
Y bueno, esos son mis secretillos de salud invernal pos, los que me tienen fresca como lechuga a pesar de salir con el pelo mojado dÃa por medio (shame on me, lo sé). ¿Ustedes tienen los suyos? ¿Me los cuentan?
Les mando un abrazo 100% saludable =)
































