Actualmente, Catrice tiene en sus góndolas chilenas la colección Rock-O-Co, inspirada en el siglo XVIII, muy de la onda de MarÃa Antonieta. Objetivamente, es una colección maravillosa, desde los colores hasta los empaques. A esta colección corresponde este hermoso rubor.
Si bien ya está un poco desgastado por el uso, aún se puede apreciar el diseño rococó (¡Dah!) que trae este producto. Puede que no afecte en el desempeño del rubor, pero siempre es agradable tener algo tan bonito dentro del cosmetiquero.
Este rubor existe en dos tonos: Macarons pour Marie y Madame De Pinkadour. Yo tengo el segundo. Es un tono muy bonito, me gustan los rosados fuertes para las mejillas. Eso sÃ, a veces me dan un poco de miedo estos tonos tan potentes, porque a veces tienen una pigmentación difÃcil de controlar. Eso es lo que me gustó más de este rubor: la pigmentación es perfecta, es poderosa, pero no excesiva.
El acabado de este rubor es tremendamente natural, por lo que se ha convertido en uno de mis favoritos. Lo uso en el dÃa a dÃa y se ve bakán, no se ve recargado ni nada, y me aporta un semblante como súper saludable. Creo que queda muy bien en pieles blancas y morenas, en verdad, lo recomendarÃa para cualquiera. Además no es un producto caro: debe rondar los 4 mil pesos.
A continuación les dejo una fotito de cómo me queda aplicado. A la izquierda aparezco sin rubor, y a la derecha, con rubor.
¿Les gustó? ¿Tienen algo de esta colección?
¡Besos!

















